En el año 1.971 fue creada Aguas Municipales de Vitoria, S.A. (AMVISA) para la gestión del abastecimiento de agua potable al municipio de Vitoria-Gasteiz. Desde ese momento se inicia, a su vez, una gestión de las redes de distribución de agua potable.
Sin embargo, es a partir de 1.983 cuando se planifican las acciones a desarrollar en la red para obtener una mejora en indicador básico que se considera que es el Rendimiento como cociente entre el volumen controlado y el volumen total de agua suministrado a la red de distribución. Por lo tanto, la gestión de las redes no es una novedad para AMVISA ya que lleva 25 años con una metodología implantada y avalada por unos resultados importantes.
En 2.007 el valor del rendimiento asciende al 89,26%. Este valor no incluye el efecto del subcontaje de los contadores, ni los consumos de los clandestinos. Lo que nos hace suponer que el volumen de fugas en la red puede situarse en el entorno del 5-6%.
Según los datos del INE, en el año 2.006 se perdió en las redes de distribución un 17,6% del total del agua potable introducida en dichas redes, lo que supuso un total de 785 Hm3, agua suficiente para abastecer a la ciudad de Vitoria-Gasteiz durante 37 años. No cabe duda que esa cifra, obtenida de las encuestas realizadas a los abastecedores, está bastante lejos de la realidad que es, desde nuestro punto de vista más negativa. El País Vasco, junto con Madrid y Murcia fueron las Comunidades con mayor eficiencia en sus redes de distribución.
La gestión de las fugas en este entorno, con dificultad para encontrarlas y con mucha más dificultad para repararlas, hace que nos estemos moviendo en zonas de porcentajes en los cuales no sea económicamente rentable dicha búsqueda y reparación. Sin embargo, el carácter público de AMVISA y el contrastado compromiso de la ciudad de Vitoria-Gasteiz con el Medio Ambiente, le lleva a tratar de obtener el compromiso de reducir las fugas hasta el nivel que técnicamente sea posible.