Quienes realizaron las inspecciones y concluyeron que la contaminación en la laguna El Ciprés ya estaba superada, urgen de una brújula porque, según la viceministra de Medio Ambiente, Lina Polh, los inspectores buscaban el aceite en cualquier otro lado del espejo de agua, no donde realmente estaba.
"Hemos tenido reiteradamente denuncias sobre la contaminación de vertidos en la laguna; hemos evaluado y no hemos encontrado esos vertidos, y, sin embargo se encontraron en otro lugar donde no había sido denunciado, pero en la misma laguna", dijo.
Eso explica por qué a los funcionarios de la alcaldía de Conchagua y a los pobladores de los cantones El Havillal, El Ciprés, La Cañada y El Retiro les parecía extraño que el Ministerio del Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN) dijera en varios informes que la contaminación con aceite quemado, que se registró el 29 de junio de 2008, ya había pasado a la historia y se cerrara el caso.
Sin embargo, el lunes 14 de diciembre de 2009, una publicación de El Diario de Hoy expuso que el espejo de agua aun tenía residuos de aceite, que la parte afectada se había secado y que en la comuna tenían miedo de que una gran tormenta provocara que el aceite se propagara de nueva cuenta.
Un día después, el 15 de diciembre, el MARN envió nuevamente a sus técnicos, para que realizaran otra inspección y el resultado fue el mismo: concluyen que no se evidenció alteración alguna, que la sustancia derramada fue depurada por la misma laguna, que la degradación por luz solar hizo lo suyo y que no existe ningún impacto negativo en el espejo de agua. Pero luego de ese resultado hubo otra contradicción.
Al parecer, el MARN realizó una nueva inspección, en la que por fin se dieron por enterados de que el aceite aún estaba ahí, en el mismo sitio en el que fue lanzado, ese que antes no pudieron hallar.
Tras este nuevo resultado, el MARN envió una nota al alcalde Jesús Medina, el 26 de enero de este año, en el que le emplaza a realizar obras de mitigación, para evitar que la contaminación se propague.
En el documento se lee que "se observó que en dos sitios aislados el material vegetativo en descomposición con residuos que supuestamente es producto del derivado del petróleo (aceite), por el color y emanación de olores". Es decir, que el MARN admite que la contaminación que ellos ya había descartado, aún persiste en El Ciprés.
A partir de que el MARN redescubre el aceite "sugiere" a la alcaldía de Conchagua cumplir con algunas "recomendaciones": retirar del lugar el material vegetal que supuestamente esta contaminado, levantar la borda de manera uniforme a una altura de un metro y 50 centímetros.
Y esas "sugerencias", según se lee en la misiva que recibió el edil Medina, son con carácter de urgente, porque solo conceden un plazo de tres días hábiles para cumplirlas.
El Diario de Hoy le preguntó a Polh quién cometió el error, pero se limitó a decir que "era otro sitio, no el que se había evaluado y eso es lo que estamos resolviendo, ya hemos aclarado con el señor alcalde".
El alcalde Jesús Medina reaccionó molesto por las contradicciones del MARN. "El 19 de este mes me envía un resultado donde no encuentran problemas de contaminación, pero a los cuatro días me envían una nota con recomendaciones y con resultados muy diferentes a la primera", explica.
Pese a estar indignado por la poca seriedad del MARN, Medina ya cumplió con las recomendaciones que le formuló Medio Ambiente. Sin embargo, ve las recomendaciones como una represalia de parte del MARN, por denunciar desde hace mucho tiempo, que estaban equivocados; lo ve así porque es del criterio de que el MARN debería de pagar esas obras de mitigación, no la alcaldía.
Ever Funes, jefe de la Unidad Ambiental de la comuna, indicó que ya retiraron 10 metros cúbicos de maleza contaminada y madera que fácilmente puede ser usada por los lugareños. "Todo el desecho fue llevado al relleno sanitario de San Miguel, para darle el tratamiento", argumentó Funes. |